2. Estar dispuesto a hacer una inversión personal grande. La Industria Cultural no es fácil, se debe estar preparado para invertir tiempo y esfuerzo para sacar adelante su proyecto.
3. Reflexionar si realmente disfruta del proceso emprendedor, es decir, si las actividades del negocio y de empresarismo serán una carga o al contrario, resultarán tan interesantes como el proyecto artístico. Es muy importante decidir, en el caso de un artista, si quiere estar a cargo de las actividades de gerencia o si más bien, busca un asesor que lo haga con él o ella. En caso de que el emprendedor no sea artista, es MUY importante que comprenda que está trabajando con arte y con artistas y que tenga una sensibilidad particular hacia este tipo de manifestaciones culturales.
4. Trabajar con profesionalismo. Si las actividades artísticas se tratan con excelencia y la mayor dedicación, la empresa debe llevarse de la misma forma: No se puede estar en desventaja al momento de una negociación.
5. Ser capaz de convencer a diferentes tipos de público. Un emprendedor es quien promueve el proyecto e invita a artistas y a patrocinadores a involucrarse, es quien busca apoyo público, espectadores, potenciales clientes y es quien convence al público en general a través del mercadeo. Debe entonces tener aptitudes para identificar, convocar y convencer a través de la comunicación a toda la diversidad de interlocutores.
6. Tener y ejercer capacidad de negociación. Habrá que negociar para conseguir fondos, adquirir materiales, ofrecer y vender productos o servicios, e incluso en el proceso de producción, hay muchos involucrados y con todos, eventualmente, tendrá que resolver el tema económico.
7. Valoración del producto, el proyecto o la empresa. Debe entender y estar en condiciones de defender el valor de lo que está ofreciendo. Eso es algo que nadie más hará por usted y es además responsabilidad el que la cultura sea bien valorada.
8. Planeación Financiera. Muchas veces se falla en planear y saber muy bien cuánto cuesta llevar a cabo un proyecto, o entrar en una licitación o convocatoria. Si la estructura de costos no es clara, se cometen muchos errores graves e irreversibles.
9. ¡Evaluar! Después de cada actividad se debe realizar una evaluación artística, técnica y económica. Así se crece en ambos sentidos.
10. El arte y la cultura son expresiones humanas, nunca se puede olvidar eso porque es la base de su negocio. No se sorprenda si en el camino del éxito descubre que su principal inversión es en el ser humano.